¿Quiénes somos?

Tras el verano de 2018, un grupo de jóvenes nos juntamos progresivamente para rehabilitar un terreno cedido de una finca de Villanueva del Pardillo (Madrid, España). Un espacio que empezaría por albergar un huerto en aras de reavivar un ecosistema  ambiental y social, que hospede un aprendizaje autónomo, colectivo y experimental abierto a todo tipo de comensales que deseen participar desde el respeto/en sus cuidados. Un laboratorio vivo.

 

Todos los miembros del grupo partimos de diversos marcos formativos, pese a que nos unen raíces comunes. Cada cual con sus zapatos hacia un itinerario conjunto. Se podría decir que tras años de recorrer caminos independientes, escribiendo nuestras expectativas a zancadas, empezamos a dejar de mirarnos los pies para sentirlos sobre la tierra. 

 

Dos años después de que Retoma se estableciera con un repertorio variado de actividades, surge la oportunidad de impulsar nuestros planes e inquietudes mediante una estructura oficial/administrativa que nos permita colaborar con otras entidades y establecer nuevas iniciativas, instaurando la actual Asociación Cultivo Colectivo CuCo.

 

Los socios que actualmente cultivamos el colectivo estamos tejiendo una red de cooperación mediante el desarrollo de proyectos como los huertos comunitarios y escolares, el agrocompostaje, la divulgación ambiental, el emprendimiento rural y mucho más, de acuerdo a la flexibilidad de la asociación.

 

Durante una época de incertidumbres se hace evidente la necesidad de tomar conciencia de los contextos locales y globales para actuar en consecuencia. Nosotros reaccionamos. 

 

Entrar en contacto con la agroecología fue un paso clave para enfocar nuestras fuerzas hacia una gestión íntegra del entorno y cultura que habitamos, atendiendo sus cuidados en una orientación ecocentrista.

 

Aquí es donde cobran especial relevancia los modelos de organización adoptados. Casi sin darnos cuenta habíamos construido un tejido social resiliente, al establecer una estructura horizontal con dinámicas participativas a través de una comunicación abierta y accesible.

 

Tales métodos nos han otorgado las herramientas apropiadas para cimentar las bases de nuestras acciones/servicios, adaptando nuestras aptitudes/habilidades a las necesidades de cada proyecto, logrando un tejido convivencial de cocreación y empoderamiento por medio de un aprendizaje interactivo.

Reproducir vídeo